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Afrogaditan Site

Un espacio viajero

C. Rosell

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Sera Sepeseswrote:
Mola mazo muy buenos relatos je je je me partio de la risa, surte de haber ido por esos parajes, no pares
Un saludo
July 15
Leo Chamarrowrote:
Pasa pixha!
Después de ver las fotos de la nieve que envió Evita me puse a buscar y por aquí te pillo.... que descoojone me he dado con tu blog!
Tan solo un abrazote y a ver si nos vemos pronto para unas risas.
Bajo a Caños para el puente así que si estás por la zona avisa...
Leo
Apr. 26
 
Pos eso, que grazía por escribirme en mi fotoló  (www.fotolog.com/jozarautz2)
 
Si quereis escribirme , ahi suelo poner las xorradas del dia a dia, pa no aburrirme demasiau!
 
jejejeej
 
Espero que os vaya todo de bolas, como aqui a nosotros.
 
Muxux (Besos)
 
Y aseguir escribiendo vuestras historias, porfa! ; )
 Joana -La Jou-
June 15
Iban Buenowrote:
Ke panza de rei ke me e pegao kon tu histoia jajjajajja, ke arte illo.Menuda vidarroa ke te as pegao. Yo estube visitando toa kostarica ace 3 años kasi, zonza caribe y pacifico, puertoviejo limon, tamarindo, .... todavia no acia surf , solo kon el kortxo y las aletiyas, pero alli andube pillando olas kon el body jejejje. y to los negros grandes (venidos de jamaica acia decadas) pillando olas sin el invento, y siempre vuelta a la orilla apor la tabla jejejje. un saludo desde gipuzkoa
June 6
Estoooooooooooooooooooo afrogaditano... no has parao chaval JAJAA he visto algunas fotos... vaya tela... aun debes tener jet lag weno pos na chavalote, un saludillo
 
May 26
July 11

Riders of la Mororoca (Diciembre 2006)

 

África es el hogar de mis ancestros y el bajo Atlas la tierra en la que mi abuelo Kareem, descendiente al trono de Marruecos, huyó de la  prisión en la que el golpe militar de 1936 (hecho que conoceréis sobradamente por los libros de historia) lo tenía confinado. Atravesando el Sahara oculto en las alforjas de un dromedario durante 300 Km. con una pequeña cantimplora (menos mal que no viajaba con el Calada porque de ser así seguro que no lo habría logrado) logró llegar al Rif escalándolo, a pesar de que sus torturadores le habían cortado todos los dedos del pie izquierdo, para posteriormente cruzar el estrecho a nado ayudado únicamente de un tronco de olivo a pesar, de nuevo, de que sus torturadores le habían cortado todos los dedos de la mano izquierda. Así llegó el valeroso Kareem, exhausto y moribundo a las costas de Conil de la Fra. (A la playa de la fontanilla para ser más exactos) y así lo encontró mi abuela que inmediatamente se enamoró de su noble rostro dándole cobijo y escondiéndolo de la dictadura franquista procurándole un nuevo apellido al pobre tuerto desgraciado ¡malvados torturadores! El amor entre mi abuelo y mi abuela no tardo en dar sus frutos en un vástago, mi padre, a pesar una vez más, de que sus torturadores le habían cercenado a Kareem el testículo izquierdo (vamos que era un adefesio el pobre). Por lo que concluimos que yo, Afrogadita I, como primogénito de mi padre, soy legítimo heredero al trono de Gondor… digo Marruecos. Si se muriesen los 232 herederos que me preceden, yo sería Rey. Ese gran hombre era mi abuelo, Kareem Abdul Jabbar… y esta descomunal trola es la que se siguen creyendo toas las pibita a las que se la cuento desde hace más de 10 años (ninonino, tienes cara de marroquí) jeje, debe ser por mi piel aseitunada, mi narí aguileña y mi porte de de prínsipe árabe de las 1001 noshe, vamo que tengo más cara de moro que el Omar Charíf.  

Entenderéis pues que tuviera curiosidad por conocer esa tierra imperial de cuscús, dátiles y dunas eternas, la cultura de la media luna y una costa expuesta a la ira del atlántico a lo largo de cientos de kilómetros, ideal para una nueva aventura surfera de Afrogadita y sus compinches. Mis camaradas en esta ocasión eran, como no, el ínclito Calada y el Cresi (campeón de España de baloncesto universitario), además de las nuevas adquisiciones: Luís “Mortadelo” Linar (campeón de Andalucía de comé nabos) su novia Tríniti (como se escantille se la levanto ¡menudo bombón!) y su colega Jeremi “Le blond de Camas”. Seis proyectos de beduino surcando el estrecho rumbo al continente negro, un estrecho que puede ser un lugar fascinante: desde grandes porta-contenedores, hasta traficantes con planeadoras, pasando por delfines, calderones y hasta colas invertidas de ballena. Todo un espectáculo del que yo… no vi nada, únicamente mis jugos gástricos y algún trozo de intestino cayendo al agua por la borda del ferry, y es que habíamos elegido el maretón más grande del año para el viaje ¡el Windguru lo daba colorao, ay mamá! y yo me mareo más que Arrabal en un Tiovivo (¡Eer mirerarishmo va a shegarrrr!) menudo surfero de pacotilla.

Una vez liberados de la tortura de la aduana y una vez superado el Cabo Espartel nos encontramos con la carretera por delante, una vía que repasaba una costa embravecida de extensos arenales, salpicada por pequeños pueblos blancos como Briech, Asilah o Larache, donde paramos a dormir en la preciosa “Maison Haute” regentada por Hakim un moro que se salía literalmente del pellejo to mono él con tos sus avíos de moro chilaba, pipa de kifi, etc. Os aconsejo fervientemente el sitio si pasáis por Larache, comodidad mora a muy buen precio y una vista acojonante en la azotea de la torre, desde donde se divisaba la bocana del puerto pesquero desfasada con 4 metrazos. Imposible para mortal alguno.

Al día siguiente el mar no daba tregua, por lo que decidimos continuar nuestro camino dirección sur esperando encontrar alguna playa algo más recogidita, cosa que no encontramos en Moulay Bousselham, obligándonos a continuar sin mucha fe al menos hasta Kenitra donde nos aguardaba la mítica Plage de Medhia. No podíamos imaginar la sorpresa que allí nos aguardaba.

Para llegar a Medhia debíamos acompañar al río Sebou hasta el mar cuando, a más de dos kilómetros de su desembocadura ¡Tachán! Nos encontramos con algo insólito, una versión menor de la Pororoca amazónica (en longitud, no en tamaño ya que las olas más grandes rondaban los tres metros) su prima hermana africana, la Mororoca. El mar, enorme, invadía a violentos latigazos el amplio delta del Sebou, encontrando en su camino la bajamar y un pronunciado meandro en la rivera sur, levantando una de las izquierdas más largas y perfectas que he podido ver nunca, la cual se adentraba eternamente en el ancho rió al no existir playa alguna en la que morir. Este fenómeno es muy infrecuente, puesto que necesita un coeficiente de marea extremo y una marejada brutal del noroeste por lo que las corrientes, aún no lo sabíamos, eran igual de brutales y peligrosas. Los salpicones se elevaban más de 10 metros a lo lejos, en el espigón de la bocana, Medhia se nos antojaba inabordable.

-Illo, aquí en la izquierdita esta ¿no?- proclamé yo, goofy cerrado, sin mucha confianza en mis posibilidades. El Calada me miraba muy serio de reojo con cara de “¿Aquí? ¡Me cago en tus muerto! ¿Otra ve me va a colocá en duquelita pisha?” pero yo, acostumbrado a su indignidad, lo ignoré con desprecio buscando apoyo en mi inexperto y temerario aprendiz, El cabezón del Cresi. Aunque eso es algo que debería haber aprendido a no hacer, ya que: caso al Cresi = posible muerte horrible (Ver Uluwatus experiens). El Cabeza por supuesto recogió el guante con su patológico afán competitivo y el Mortadelo, pese al enrojecimiento azorado de su ennucada frente, pues no iba a ser menos ¡su joven y nueva pibita lo observaba admirada! (claramente musha montura pa tan poco jinete) El Calada se lo piensa y acepta acompañarnos sin demasiado convencimiento temiendo quedar retratado de “cagao” una vez más en este “bló de difusión mundiá”. Y es de agradecer  porque la verdad, el chiquillo valiente no es, tiene otras virtudes, es honrado (trabajador no), buen amigo (si su vida no corre peligro) es mono (un poco bajito pero gracioso) con “ánge”, pero valiente, valiente,… pues no.

Pues ahí vamos, cuatro intrépidos y variopintos surferillos de carpeta pertrechados en plan “El Gran Miércoles” henchidos de orgullo como “gatitos masho”, recorriendo el margen sur en busca del lugar idóneo donde echarse al agua. La rivera estaba reforzada con enormes bloques de hormigón que eran arrasados cada pocos segundos por las enormes olas como rociones de NAPALM, por lo que la operación descenso debía planificarse milimétricamente, ya que un resbalón o demorarse demasiado podía ser fatal. “Los cuatro jinetes de la pocaleshe” petrificados 10 minutos ante el panorama cuando -¿Illo de verdá te va a meté?- me susurra el Caladita por lo bajini en un último y desesperado intento por rehuir nuestra más que probable tragedia -mmm... no se ¿y tú?-  repliqué yo, procurando que no me oyera el Cresi –Solo si tu te mete- me volvió a responder él, prolongando así nuestra patética letanía mientras una nueva serie castigaba los aristados bloques (podía saborear mis cataplines en la garganta)

Como yo era el único que calzaba escarpines, además de ser con diferencia el más valiente y capacitado de todos, decidí dar un paso al frente y asumir la responsabilidad que el destino me tenía reservada como líder natural de la expedición: yo sería el primero en descender por los bloques arriesgando mi pellejo en bien del colectivo. Espero a que pase una serie, un saltito, dos, tres, equilibrio malabarista, iiiín, otro saltito, casi estoy… ¡¡¡suuuuus muerto!!! (Roción inminente) el Negro por patas parriba como una lagartija salvando mi culillo respingón in extremis de un salto estilo “peshaso sordaito”. La expresión del Calada recordaba a la de un mosquito en la boda del Camarón.

No pasa nada, otra vez pabajo, uno, dos, tres saltito, equilibro malabarista, otro más, casi estoy… ¡¡¡Socorroooo!!! Laaagartija parriba, resbalón inoportuno en el verdín, ostión gordo, el Afro en plan “lapa” detrás de un bloque ¡¡¡El mar me engulle!!! (Tabla percutiendo roca tras roca) sebauras varias, cojo la tabla, me echo al agua, me encajo entre dos piedras ¡¡¡oootra ola, pooón!!! Me libera, más golpes, más toques a la tabla… ¡uuuf! me alejo nadando, me vuelvo hacia la parroquia y les grito en plan chulito con una ceja levantá -¡¡¡Quillooo tranquilos no hay peligro, es fáci!!!-  Al Calada le iba a dar un patatús, los otros dos se habían mimetizado con los bloques.

Mis tres compis iban aterrizando en el río con más o menos fortuna pero los ¡clonks! Y los ¡ays! eran estándares en el repertorio sonoro. Yo mientras tanto libraba una épica batalla a muerte con la corriente, que me arrastraba río arriba, tratando de reunir al pelotón para hacer frente común a todo un bestiario de horrores líquidos cuando, de repente, la primera Mororoca se cierne sobre mi pescuezo, la remo con ímpetu, flis flas eeeeepaaa, fssssssss… ¡¡¡¡que güeeeena olaaa!!!! Si señor, era todo lo que prometía, grande, perfecta y larga muuu larga ¡El palomo volaba de nuevo! ¡guruguruguru!

Cuando me salí de la ola estaba en plena corriente y ahí comenzó el verdadero calvario porque ya no veías apeadero y los sopones te empujaban uno tras otro hacia una orilla que no existía. El Calvito y el Calada se encontraban en una situación similar a la mía después de haber trincado una ola cada uno. En esto que un olón se levanta como si fuera la cabeza de Godzilla, la más grande del día, el único en el pico, el Cresi con su tablón -¡Dale, güenaaaaa!- Jaleábamos los tres, ese Cresi que rema con todo su ímpetu y el barco que comienza a moverse, yo en mi imaginación escuchaba la música de Tiburón, Chan chan chanchan… “in crechendo”, como un fatídico presagio -¡Que cabrón que buena, que lo consigue!- Por lo menos 3 metros ¿la gloria para él? –¡Ole ole!- en eso que se recrea el nota demasiado en su torpeza al levantar su corpachón de 1,90 + sus bien despachados 30 cm. de (ejem) merienda de león y ocurre la tragedia. Lo recuerdo todo a cámara lenta, todos fuimos testigos de cómo caía el Cabeza devorado por el zurdo monstruo, a plomo, molondro abajo con los “braso en crú” como aquél jesuita barbudo del principio de “La Misión” precipitándose por aquella catarata amazónica “to entregao”. En su carita afloraba una lastimosa expresión de triste despedida que iba acompañada de un minúsculo chillido de castrati cada vez más fino -¡adiooooó!- No estoy seguro pero creo que vi una lagrimita brillar en su mejilla reflejando un destello solar (en la mía desde luego no) La escena sonaba a tango de Gardel (Adiós muchachos compañeros de mi viiida, barra querida de aquel tiempo) ¡Jamás vorveríamo a ver al porejito Farineli!  

“Glup, esto se pone shungo” pensé yo pa mis adentro sobreponiéndome a la pérdida del camarada caído, la corriente me arrastraba decididamente hacia atrás y no podía hacer nada para evitarlo, ni siquiera mis privilegiados bíceps, que me ardían hinchados amenazando con rasgar el neopreno, me podían salvar, entonces ocurrió un flasbá, un deyavú (ver Uluwatus experiens) llámalo como quieras, pero apareció mi héroe, mi Mesía redentó, que además era morito (esto para los fundamentalistas cristiano) Abderramán, un corchero local de once años y un cuarto kilo, que aleteaba hacia mi, no flotando ¡sino levitando sobre las agua! con una aureola dorada beatífica en el coco igualito que Marselino Panivino ¡Hosanna! Si no fuera porque el shiquillo era renegrío habría sido un momento querubín.

-Mona mi! U e la sojtí?- Le grité en un fransé que, a pesar del pánico, timbró perfecto en mi oído absoluto, demostrando una vez más mi excelso poliglotismo –ennnnnn???- me respondió él con cara de flipao (pobrecillo, debía tener algún problema auditivo debido a la polución del río) –La sojtí!- le repetí más alto haciendo el gesto inequívoco de golpear de arriba abajo el canto de una mano con la palma de la otra –Aaaah! La sortie- me responde el chaval (cojone, eso he disho, la sojtí) –La sortie est à la voiture blanche! (o algo ajín)- me dice señalándo un recodito amansador en la rivera bajo un coche blanco, aparcado a una altura del río imposible de alcanzar por alguien que no fuera Mich Bucanan -Et apgé?- le repregunto forzando ya el acento -Non, pas après- (momento deyavú “don´t miss the cave”) y me señala con el pulgar pabajo, ósea que en el coche blanco o al carajo pipa ¡mamaaaaaaaá! ¿Otra ve me tiene que pasá lo mismo? Cojone parece que estoy atrapado en un bucle espasio-temporá, una especie de día de la marmota surfero –Tu veux sortir?- me dice el imberbe “to relajao” al percibir mi desesperación –Güi güi- (ya no me sonaba tan fluido mi fransé de gallos entrecortados)  -Cinquant euro- (¡joputa niño!) ni me lo pensé -Dacojd dacojd!- le respondí con la dignidad totalmente mancillada por el vil chantaje –Viens avec moi-  Y se pone a aletear tranquilamente hacia adentro del río, yo no entendía nada.

De repente todo encajó, ese enano cabrón del infierno era espabilado de cojones a sus once primaveras, en medio del río la corriente se invertía en un recontraflujo que nos llevaba casi sin esfuerzo de nuevo al pico. El nota me miraba bajo sus pobladas cejas con una mueca burlesca de sus melladas paletas, yo no sabía donde meterme de la vergüenza, ni siquiera le podía revelar que los reyes eran los padres para vengarme (al maldito infiel se la sudaba) ¿Los deresho humano de los niño? ¡Un carajo pa tosello! Herodes, jeje, ese si que sabía.

Mortadelo el cabroncete había sido más listo, simplemente se había mantenido al liqui de todo y había cogido el rebufo de nojotro. El calada sin embargo no lo había conseguido y se había convertido en un piojito en las crines blancas del averno, un shisharito solitario en un pushero hirviendo, una cagarruta tragada por un vate Roca. Cuando eché la vista atrás apenas le sobresalía ya un detalle, una manita desesperada en forma de patético garabato que se iba hundiendo poco a poco a cada azote espumoso, igualito que se hundía Leo Dicaprio después de aquél famoso naufragio, lo último que creí escuchar fue algo así como “¡Negrooo tus muerglugluglu!” “Este asesino es rápido y despiadado” pensé “hay que ser muy hábil para vencerlo” ya solo quedábamos dos, también es verdad que los dos más güeno.

Una vez aprendido el truquito de la corriente todo fue más fácil, la consigna estaba clara, cogías una ola y cuando llegabas a la altura del coche blanco te salías y te dirigías rápidamente hacía el medio del río para remontar, así una y otra vez, y la verdad es que el baño fue de categoría, incluso casi me hizo olvidar el sentimiento de culpa de haber arrastrado a mis dos amigos a una muerte cruel (he disho casi joé, algo de sensiblilidá todavía me queda).

La sesión llegaba a su fin y quedaba un último momento delicado, abandonar el río sin ser despedazado contra los bloques, lo cual no era tarea fácil. Yo me guardaba el “as” en la manga del coche blanco pero Mortadelo no se había aprendido la lección y a mí se me había olvidado comentárselo (¡oh, que lapsus, que putada para él!). Ese nota que se dirige en plan kamikaze hacía las rocas y una ola que lo recoge por detrás a lo excavadora suspendiéndolo en el aire como a un dibujito animado, agitando los brazos como si fuera a volar, y lo estampa contra la superficie (plana por suerte) de uno de los perolones. El chavá se quedó pegao con los braso abierto como ¼ de jamón del güeno en un plato bocabajo. Me recordaba a las carcomonía de los Tigretone de cuando era shico jeje, la carcomonía del “Mortadelo surfero”, no pude reprimir una risilla malvada al observar la escena.

Por fortuna, no pasó de un fuerte cosqui y logró ser izado por Tríniti y Jeremí cual caballa chiguata mientras este le animaba en frañol –Allez Mogtadelooò, que tù puedèe!- Un chichón en la frente (o en la nuca, yo que se) y una chocaura en un costado, nada que no pudieran restablecer las caricias y los tibios besos de su amada, churretoso pero a salvo. “Eso no me puede pasar a mi” Pensaba yo mientras me dirigía al recodo del coche blanco rodeado de espuma. Efectivamente, el lugar ofrecía una perfecta protección contra los furiosos envites de la Mororoca y no tuve ninguna dificultad en asirme a  un chino rodao alcanzando la ansiada liberación fluvial, un problema menos. ¡Ay si lo hubiera sabido antes! si lo hubieran sabido el Calada y el Cresi, todavía seguirían vivos.

-¡No podemo dejarlos aquí! ¡Tenemo que rescatá sus cadávere entumecío del agua!- Me gritó el Mortadelo enmoresío cuando yo ya me disponía a marcharme removiendo mi conciencia –es verdad, cojamo los coche y vayámono río arriba, es lo meno que podemo hacé para honrá la memoria de dos genuino héroe gaditanos (disen que el amarillo…)- proclamé arrepentido.

Un kilómetro más arriba nos quedamos flipaos ¿el cuerpecillo del calada? ¡Si, y con vida milagrosamente! El pobrecito estaba agarrado a una roca sin poderse mover, aterido de frío como gorrioncillo despeluchao sorprendido por la lluvia. Llegamos como pudimos hasta su situación justo para tenderle una mano salvadora, una manta y un Bollicao. Uno más fuera de peligro ¿Y el Cresi? ¿Sería posible un segundo milagro en el mismo día? A lo lejos la visión de una gran boya meteorológica arrastrada por la corriente nos inquietó aún más, si eso todavía era posible.  

De repente –¡Illooooo socorrooo!- No era una boya meteorológica, era algo más grande, ¡la cabeza del Cresi! o lo que quedaba de él, que se encaminaba sin remisión con la jeta desencajá to follao hacia las rocas de un meandro impulsado por un flujo sobrenatural, el shavá era la viva imagen del pánico con los ojos que se le salían de sus órbitas como si fueran gafa de muelle. El rescate había que coordinarlo en décimas de segundo y así fue, nos colocamos los tres en plan cadena solidaria. El Calada, el más liviano de todos, colgando de una roca y agarrado por los pies por el Calvito, tenía la difícil tarea de trincar al Cresi a su fugaz paso, yo mientras soportaría el peso de la operación como anclaje, apoyado en mis poderosos cuadriceps, agarrando a su vez al Mortadelo. Nosotros to preparaos para la recepción como cuando Han Solo y Chugüaca trataban de salvar a Lando de aquél pozo con tentáculos en Tatooine.

El Cresi que pasa por debajo, el Calada le trinca la mano pero se le resbala inoportunamente de sus diminutos dedos ¡fsss! Otro que se enfila trágicamente contra las rocas estampándose como cabestro contra burladero, haciendo estallar su tablón en mil pedazos a lo “Estrella de la muerte”, el más grande del tamaño de un pito de carnaval. Afortunadamente su descomunal y extra-dura cabeza no corrió la misma suerte (peor parada salió la roca, “Le Cratère du Molondre” le llaman al accidente geográfico los nativos) y pudo sobrevivir al avatar, magullado y humillado, pero con un suspirillo de vida entre sus amoratados labios –¡Un mamoneo, illo, un mamoneo!- balbuceaba castañeteando el shiquillo, enguachisnao, todavía con voz de falsete cuando le dimos alcance (Pasarían días hasta que pudiese recuperar su tono de Clinisvu habitual, para mi que los güevesillo se le habían metío paentro y tardaban en bajá).

Por fin éramos de nuevo una familia feliz, riendo y comentando la jugada mientras dábamos buena cuenta de unos filipinos (no oriundos de Filipinas, sino galletas de chocolate) observando el espectáculo que nos regalaba la indómita Mororoca. De repente, algo me jala del pantalón ¡Me cagonlosmuerto, Abderramán! -Cinquant euro, tu me dois Cinquant euro- me inquiría el enano con voz chillona -¡Callate niññoo!- le susurraba yo tratando  de que los demás no se coscaran de mis patéticos negocios con el crío -¡Cinquant euro Said, tu me promit!- ¡los muerto del niño home! –¡Tesquiyá pitufo tostao!- y le hago ¡iiiiín, poón! Colleja con la mano abierta, lo suficientemente fuerte para que se rascara pero sin hacerle daño que tampoco era plan. Era un hijoputilla pero un trato es un trato y él tenía razón, pero es que no lo pude evitar, me salieron dos demonio junto en vez de un demonio y un ánge. Eso si, orgulloso no me siento.

-¡¡¡¡¡¡¡Amalahamalaha!!!!!!!! Malahamalahamalaha!!!!!!!!- Illo, por primera vez sentí miedo de verdad, ya puedo decir que he visto jurar en arameo. Al enano se le habían puesto los ojos del revés y nos señalaba inquisidor con el dedo mientras con la otra mano se frotaba su enrojecido cuello, era como la niña del Exorcista pero en moro. El nota no se que tipo de blasfemias soltaba por su espumarajeante boca, pero debía tener algo que ver con “¡Alá os castigará con su puño de acero y pagareis vuestra impiedad en 2ªB (el infierno para un cadista) hasta que a Dertycia le salgan rastas!” ooo algo peor tipo “¡Como venga mi tío con la mochila os vai a enterá cabrrrone!” Quillo lo que fuera, yo me cagué por las patabajo, al Calada y al Cresi se le caían los filipinos de la boca y hasta la Trini cortó temporalmente con el Mortadelo después de que este huyera despavorido sin mirar atrás (¡que ya no estoy con ella! plash) -¡¡¡Vaaaaaaámono de aquí, ya!!!- Un guanajarse para no volvé.

                                             FIN

January 02

Indo, Costa Rica y Perú en imagenes

Cada foto tiene una pequeña historieta, solo tienes que pinchar en comentarios. Por cierto, no me seas fisgón, contribuye con tus comentarios.

Pura Vida: Aventura en Roca Bruja (aprox. entre el 8 y el 12 de Noviembre de 2004)

Illo, Es lo que tiene el surf, desde shico te jarta de leé revista y ve videos donde te comen la olla con la "ola perfecta y el verano sin fin": un guapera rubio en un tubo de 4 metro de fantasía azul rodeada de palmeras y un maso de bombonsito en bikini a la caza y captura de su Príncipe de los surferos al que besa mientras se pone el sol en el Pacífico (que de pacífico no tiene un carajo) Tú, que eres tonto, no ere rubio ni na, sino negro como los cojone de un borrico, pero vas y tragas como una lisa mojonera y piensas "yo también quiero se Prinsipe de los surfero" ¡po yastá perdío! ¡Ya ere carne de cañón!

Cuando te va acercando a los 30 y ya tiene unos eurillo ahorrao te empiesa a entrá la paranoia esa de, ¡ojú q hago con mi vida! Y se te ocurre q la solusión es ir de viaje al trópico a Surfeá con dos colega, en este caso Edu "El Calada" y el Mendo de Triana. Nuestro destino: Costa Rica, nostá mal pa empezá. 90% selva y 300 Km. de costa en el pacífico, un paraíso del surf-aventura.

Y claro, ante semejante desafío, po que quiere que te diga, tu te cree que ere una mezcla de Kelly Esleite con Tarsán y el Migué de la Cuadra Sarsedo to junto en uno, ¿por que no joé? tu te lo cree. Po güeno, después de mayores o menores aventuras/desventuras (pero esas son otras historias) nos encontramos en la parte final y más sarvaje de nuestra odisea, afrontamos la expedición surfística a la mítica "Roca Bruja" en el Parque Nacional de Santa Rosa al norte, casi en la Fra. con Nicaragua.

Llegamo a la entrada del Parque a toda hostia de chachis (conducía el Calada como no), dando cocotaso contra er tesho de nuestro jeep de última generación (de última por la cola aro) cogiendo to los bashe y le preguntamo al Guardabosque al que casi atropellamo -por favor Sr. GB ¿Nos podría indicá el camino a Roca Bruja?- y va el nota y se descojona de nosotro -en ese auto no arriban ustedes, el sendero (y sulrayo sendero) está anegado de barro (así como hablan ello de bien con ese asento tan bonito "anegado"), la única forma de arribar es en bote (a 100 $/bigote) o caminando 18 Km por selva y monte-

-¡Illo votasión!, ¡300 dolaraco$ no vamo a pagá! No pue se mucho caminando tranquilito unas 4 hora con la tienda nos quedamo a dormí yo digo de í-. El Mendo dise -yo paso- y yo lo miro con una carita de yatevale, (es q era la 2ª q me quería jugá) mi última esperansa: El Calada -Niño tenemo q i, ¿como vamo a veni a Ticolandia y no vamo a i a Roca Bruja?- El nota va y se lo piensa un minuto, yo cagao, con lo maleable que es el Calada to es cuestión de ponerse pesao, -illo enga, vamo (pusherito) anda,…- y dise el tío to resuelto (lo cual me sorprendió) -¡Vamo!- y yo es q no me pude reprimí -¡¡¡¡Bieeen, Ganamo!!!!- El Mendo me miraba con una cara de esquina q no vea.

Entonse dise el GB -illo, aprovisionarse de agua y comida q allí no hay de ná- (güeno, illo no dijo porque no era de Cádi, era Tico pero hubiera molao q lo hubiera disho) Enga pal economato -¿6 litro de agua será suficiente pa 2 día?- Aro cojone, -¿y de comé? no hay gran cosa- ¡po galleta joé, 10 paquetillo de 6!- to shulo nosotro nos ponemo las mochila, la tienda y las tabla y a seguí el sendero, los tres mosqueteros rumbo a lo desconocido, la negra selva.

El sendero era una auténtica maravilla, no os podéis hacer una idea de la cantidad de especies florísticas y faunísticas que se cruzaron en nuestro camino, había iguana q son prima lejana de nuestras zalamanquesa de Cádi, cangrecole ermitaño, ligres, tigrones, y hasta uno q yo creí conosé de mi barrio, un perezoso. Aves de todo tipo, pelínganos, zopilotes (Los buitre de allí, que se saludaron cortésmente con "el buitre" de aquí) y otras muchas de difícil denominación. Insestos, hormigas bala y arañas pelúas, mariposas multicolores, como el Campo del sú, aunque ni rastro de mosquitos. Toda una delicia de paseo, un mono aullador nos aulló desde un árbo -¡ese Cádi, oé!- una serpiente nos saludó con la mano mientras silbaba algo de Radio Sinfonola, lo único malo q hasía una poca de caló. Va y dise el Mendo –Que paseillo ma agradable menos mal q no me he quedao- pozí, oye q caló ¿bebemo un poco?- apunté yo, y en eso que dise el Calaita -Vale pero bushitos corto q no llevamo mucha agua- y pienso yo "mu sensato" y así hicimo, la floresta se espesaba y la tierra se convertía en empedrado, además la pendiente se inclinaba.

Antes de la ascensión po güeno entre los bushito de agua, alguna galletita y el trote pausado pues se iba aguantando más bien que mal, un poco de carga al Mendo y unas cuantas risas, pero cuando ya llevábamos una hora de ascensos y descensos resbalándonos con las piedras una ligera fatiguilla comenzó a aflorar, ademá ya hacía una caló der carajo. De repente ¡toma! un río cruza el camino, no mu ancho ni aparentemente mu profundo, pero siempre da zangangui cruzar un río en medio de la selva, porque sabes que hay de tó, serpientes, sanguijuelas y sobre todo cocodrilos. Po na, ahí que vamos nosotros en plan porteadores con to las cosas en el coco y agua por el peshito, yo pensando "yo una vé vi una peli del Cuatermain en la que un cocodrilo se ventilaba al último negro porteador mientra atravesaba un río ¡mierda yo soy el último!" en ese momento como quién no quiere la cosa y silbidillo al aire adelanté al Mendo porsiacaso (porque si adelanto al Calada el lagarto se iba a queá con hambre).

Todo lo que sube ha de bajá (sino que se lo digan ar Cádi) y el descenso podríamos catalogarlo ya de malage, largo y enfangado debido a las últimas lluvias, los pelícanos sobrevolándonos indicaban que estábamos cerca del mar. Por lo menos el mediodía había quedado atrás y también el calor, así que después de 4 horas y a eso de las cuatro de la tarde con las lengua de babero y sebauras en los pies, llegamos a nuestro destino, Bahía Naranjo.

De la playa que os voy a decir ¡un bastinazo! la más cañera en la que he estado jamás (La Caleta no cuenta), 5 Km. de bahía de arena blanca rodeada de selva y montañas y nadie, y cuando digo nadie no me refiero a 4 jipi en pelota con er culo cagao como el "nadie" de Bolonia, digo nadie de verdad, nosotros solos, 2 humanos y un Mendo. Un río desembocaba en medio de la bahía, y en frente del mismo, como uno de esos navíos piratas de las pelis de Elrol Flín, y a unos 200 m de la orilla ¡toma ya! La mítica "Roca Bruja" reinando sobrecogedoramente con sus más de 40 metros de altura y su corona de pelícanos. A sus pies, cual séquito de entregadas esclavas danzaban las olas, objeto de nuestra obsesión, al compás que marcaba el viento de levante, el mismo que las desvestía con su delicado aliento, velo a velo, dibujando su desnudez con erótica belleza. El sol comenzaba a deslizarse tímidamente hacía un merecido descanso en su morada de coral aportando sus últimos suspiros tibios que terminaban de colorear el cuadro perfecto. Como diría nuestro famoso amigo Chuck (el de Chuck’s): "Ou G:eg! chorafia chengou lous fellous de puncha de :eco:da:lou!"

-Po habrá que montá el tiendal-, nos dijimo.-Aquímismo en la zona de acampada-, y en esto q se acerca otro guardabosque, asín como ennortado, en plan, -¡Pura vida! (Tradusío: ¡illo que!) -Po na aquí estamo, de surfari Sr GB2, por sierto ¿como funsiona aquí el cotarro? ¿A quién hay que regalá una apoquita de grifa pa que no te toquen? ¿Amo, que quién manda aquí?- Pues miren ustedes, allá a sincuenta yardas al Este hay una laguna con cocodrilos, no se aserquen (glup), en el cabo hay tiburones tigre, no naden allá ni orinen en el agua que eso los atrae (ejem, no, no) y en la desembocadura del río, hay unas serpientes marinas que tienen un veneno mortal, aunque no son muy agresivas porque tienen la boca muy pequeña y solo alcansan a morder en las falanges de manos y pies y en los testículos (ah güeno si solo muerden ahí), además inmensas colonias de tortugas marinas vienen aquí a desovar y es una puritica maravilla, aunque no las hagan enojar, son recontracabronas (joooé). Pero con quienes verdaderamente tienen que tener ustedes precausión es con los mapaches, que son unos hurtadores terribles, escondan bien la comida y la bebida- ¡Aro, aro, ja, ja, ja, … a nojotro, que somo de Cádi, tesquiyá! Los mapashe dise ¡notelocreenitú!- y asín nos estuvimo descojonando un rato mientras montábamos la caseta –el nota ¿po que sabrá creío er lechuga? los mapashe le mangarán a los Gringo, que son cascarón de güevo ¿a nojotro? ¿de Cádi? ¡un carajo! la comida déjala dentro de la tienda home, avé si tienen cojone esos mapashe de abrí la cremallera de mi tienda Decarlón "Chu secon", amo y como coja a uno mangando le doy una cashetá q va a salí en un pasodoble de Quiñone, ¡aaaamonó palagua yá!- y allí nos tienes a los tres porpata recorriendo como posesos el Km y medio que nos separaba de la desembocadura del río frente a la roca, donde caían las mejores olas, er Calada, como no, con er culillo al aire.

Nosotro paentro superemosionao corriendo y chapoteando, El baño fue como una orgía de sensaciones, el entorno, el momento y las olas, calidas, perfectas y huecas de metro a metro y medio. Edu, "El golfinho saltitao" en su sarsa, saltandole olas hasta a los pelícanos que ya lo miraban mosqueao, el Mendo tirando película desde la orilla y yo, aunque flipando, ar vé al Edu asiendo er culebrilla, macordé de ofidios y escualos y me comensó a entrá ese mieo irrasioná. Totá, que a remá to las ola con los puñito serrao, los pie engurrumío y los güevillo apretao ar culo como los leone, ¡y con unas gana de meá y no podé…! En fin, una esperiensia inolviable.

El sol disparaba su último riel cuando, por uno de esos misterios insondables del cosmos, la marea cambió de vacía a creciente a una velocidad comparable a la de la isla de Saint Michelle, encontrando al río en su camino y provocando una disputa de flujo reflujo digna de estudiar por el mismísimo Bernouilli ¡los remolino se arremolinaban! Yo acababa de cabalgar una larga ola que, después de varias maniobras radicales y un largo tubo de doce segundos (misgana) había dado con mis gráciles pies sobre la arena de la orilla con el agüita acariciando esta sinturita de avispa que (ejem) Dió madao. Tranquilos, fuera de peligro. ¿Pero el Calada? ¡oh no! El calada, en aguatapá, atrapado en la cresta de argo mu feo y mu marrón que lo alejaba de la orilla, con sus brasito de muñeco a 30 metro de mi lushaba por salvá su vida, que aunque miserable ¡cojone es suya! Y entonse va y me grita enmoresío -¡Cahlo socorro! ¡que no pueo volvé!- Aro, era un rollo en plan ¡sárvame mi héroe! y yo, po ques quiere que te diga, nunca lo he sio, la verdá, he soñao q lo he sio, pero serlo, serlo,… -¡Tranquilo Edu notasuste, es normá, déjate llevá un poco y da la güerta por el otro lao cuando pare!- le grité, asín mu seguro, como manteniendo la carma, pero con las uña de mis pie (que despué de 3 semana en CR no eran uña, eran coquina) jincás en la arena y pensando "¡un carajo normá! daqui no me muevo picha, como no lo pare la piera esa gorda este acaba en Tajiti, mas vale un ajogao que dó" ademá arguien debía quedá al liqui de su posisión mientra el Mendo recorría de noshe los 18 km de serva pa organisá una espedisión en busca de su cuerpo frío e inerte. Era una pérdida triste pero asumible, gajes del ofisio de esploradó.

Er shavá no podía má ¡el drama era inminente! la corriente se lo llevaba irremisiblemente como a un papé de fumá se lo lleva el levante mientra yo me reconcomía en mi cobardía cuando de repente ¡milagro! el río decide que ya había invadido lo suficiente al mar por esa tarde y efectivamente, el Calada da la vuelta y regresa fácilmente a la orilla.

-¿Lo ve carajote como yo tenía razón?- le desía yo aparentando seguridá y él asentía como ausente, pero algo en su mirada revelaba que las cosas nunca serían iguá entre nosotro, ese incidente marcaría el devení de los acontesimiento que estaban por llegá. El silencio y la oscuridad se apoderaron de nuestro regreso por la playa camino del campamento en la negra floresta, las estrella comensaban a titilá.

Po quillo, fue poner un pie dentro del bosque y nos vimos transportados instantáneamente, en una de esas extrañas dualidades espacio-temporales, a la batalla de Pearl Jarbur. Varías hordas de mosquitos camicaces hijos de puta del tamaño de golondrinos que se abalanzan sobre nuestra carne tibia, húmeda y desnuda a darno "fuerte y flojo de aquí" (mutis señalando orto/anillodecuero/serete propío). Hondonadas de picotazos recibimos mientras huíamos despavoridos como "pollos sin cabeza", dandono cocotaso con to lo visible y lo invisible (veíamo meno que un carajo vendao), blandiendo nuestras tabla dando torpes e inútiles mandobles. ¿Tu ha visto la peli de "Los Pajaro"? po iguá pero en patrulla "mosquíto mutante ninjitsu" ¡hasta kimono y cinturones negro llevaban los tío! Los veía reagruparse en escuadrone a los mu cabrone en la oscuridá y caé sobre nosotro como una sombra de terró mientra gritábamo -¡ar suelo illo!- Arastrandono a tientas logramo encontrá la tienda, trincá el repelente y echarnolo a puñao por tol cuerpo, ponerno mangas y pantalón largo, resbalándono, abofeteándono, cayéndono ¡una carnisería!… si tu ríete cabrón pero "El Calada" e mu shico pa tanto veneno y nos temiamo lo peó.

Una vé estabilizaos del insidente vampírico (esos pequeños chupasangre se llevaron un cuarto litro de cada uno en sus estómagos endemoniados) nos disponíamos a disfrutá de una bienmerecida cenita a base de galleta cuando ¡horror! nos dimo cuenta de que nuestra supervivencia no estaba ni mucho menos asegurada ¡los cabrone de los mapashito! Si, esos mismos tan monos de los dibujo animado, eran presuntos culpable de varias falta que todas junta eran constitutiva de delito grave a ojos de cualquier jué sivilisado, Nojotro en nuestra cabesa tratamo de recontruí su "modus operandi" hasiendo una lista de los cargo a imputá: 1-Losijodeputa sabían subío losuno ensima de losotro en plan "castellet" balanseándose de un lao pa otro, er más shico y punta de torre sabía corgao de la cremallera de mi tienda Decarlón y sabía dejao de caé abriendo Sésamo para los 40 ladrone que penetraron en la misma entre gritos de jolgorio (Allanamiento de morada y escándalo público) 2- los nota habían abierto con sus dedito de mapashito los paquete de galleta y se las habían comios toa menos un paquete de 6, habían desenroscao los tapone de las botella de agua, se habían arrecostao de espalda y sujetando las botella con manos y pie se las habían ashicao, las habían ¡güerto a enroscá! dejando ½ litro (hurto con recoshineo) y 3- habían dejao tol suelo lleno de plastiquito de galleta y pequeños excremento los cuales habían encontrado un hogar entre nuestras coquina pedestres (arrojamiento de residuos inorgánicos en un Pque Nacional y atentado contra la salú pública) El jurado populá (compuesto por el Calada, el Mendo y el menda) había desidío el castigo pal que cogieramo de chivo espiatorio: una muerte lenta, cruel y dolorosa claveteao de pie y mano en una estaca y puesto a secá bañao en sarmuera ¡No era pa meno desde luego!

Totá, ahí que nos tiene a los tre tapaito hasta las seja criando shinshe, con una pestita a repelente mezclá con sal, sudó y caca de mapashito que novea, la cara como er Makuli Curki en "Mi chica" y royendo una galletita cauno, asiendo musha salivita pa poé tragá ¡Que güeno illo! Ahora eso si ¡menos mal que vino María! que nos encontró contemplando tumbados en la playa el firmamento mas espectacular que he visto y creo que veré (los fuego artifisiale del Domingo de Carnavá no cuenta), donde las estrellas se fajaban con las luciérnagas en una suerte de competición de brillo que quedará en los anales del campeonato mundial de competiciones de brillo (de la que los ojillo del Mendo ante un grupo de rubias de Dakota son los indiscutibles campeone) Las estrellas fugaces autografiaban la bóveda de ébano con rúbricas dedicadas, solo para nosotros, deslizándose por la Vía Láctea como por un tobogán infinito. Cada vez que un lucero se consumía una luciérnaga se apagaba, a tiempo, como en una danza cósmica sincronizada ¡No vea que güena estaba María! que además, ya en la tienda, nos protegía de los "chupasangre" Nuestros 6 ojos se iban cerrando poco a poco mientras la vigilia se confundía con los sueños más placenteros -¿Quién sapeío cojone? ¡Mendo, pafuera!- -¡Que no, que yo no he sío!-¡Que si, castigao! ¡A dormí con los cocodrilos!-.

El remordimiento por haberme tirao un peito y habé condenao injustamente al Mendo a una muerte mas que posible no me impidió dormí de un tirón (¿mabré convertío en un cabrón insensible?) al fin y al cabo andábamo un poco apretaos en la tienda y vino bien. La primera luz del alba nos desperezaba con mimo y, aunque un poco hambrientos, nos sentíamos más vivos y fuertes. Por suerte el Mendo había sobrevivido a una noche expuesto a los peligros de la intemperie, aunque presentaba un lamentable estado de abandono ademá de una mirada de lo meno amigable, el mu cabrón no me estaba agradesío por adiestrarlo y curtirlo ¿te lo puede creé? ¡Con lo que estaba aprendiendo a nuestro lao! en fin el sabrá.

La claridad era absoluta y las olas, con viento perenne de levante, nos invitaban sugerentes, y allí que fuimos a darlo todo, esta vez sin sobresaltos que destacar y con compañía, la de los barcos procedentes de Playas del Coco con algunos surfistas. La mañana fue otro momento "bastination" y el Calada y yo nos convertimo una vez más en nuestros alter egos latinos: Augusto Amestoy y Juaqui Maquedo, reyes absolutos del mambo, el ticotico y el cha cha cha., con unos juego de cadera hipnotisadore que derretían los helado de piña, jeje. El Mendo no se quecarajo hasía, algo con el barro, su pene y la cámara de foto, no me lo quiero ni imaginá.

Recogida de aparejo y mañana de triunfo, llámalo como quieras, pero después de tres horas de exigente ejercicio al sol y sumergidos en agüita salá, po picha, teniamo más sed que Tintín en el Oro Negro, y ya comezaba a ser aguda cuando desidimo recogé pa emprendé la güelta. Nuestro tesoro: el ½ litro de agua que los cabrone de los mapashito nos habían dejao; nuestro desafío: gestionar cada gota como si fuesen diamante de los güeno.

-Illo asín no sobrevivimo, nesesitamo agua- espeté yo –Po habrá que ve si el guardabosque tiene y nos puede dar algo- respondió el Mendo. Y ahí que vamo nosotro con nuestro orgullo herío y las lengua en el sieso a pedirle porfavo un poco de agua al GB, cuando llegamo a su caseta el nota paresía que nos estaba esperando to cresío, ¡Una cara de "te lo dije"! ¡Un tonillo de guasón! ¡Vamo, intolerable! Nojotro to humillao. –Buenos días señor GB2, verá usté,…-Siiiisisisí, que los mapaches les han robado y vienen a pedirme agua, ¿no?- Po la verdá es que zi (cabesitas agashá)- Sin problema, les daré un litro, pero a cambio quiero el culo del chico alto fornido (¡Otia, El Mendo!), que aquí estoy muy solo y tengo mis nesesidade ¡bandido!- Es broma, pero hubiese molao ¿a que sí? un poco de seso en nuestra aventura le hubiera dao má morbo y ¿por que no joé? má audiensia, mira las peli de Emanué o Pajare&Esteso. Yo y el Calada hubieramo sio los primero en inmovilizá al Mendo, ponehle una mansana en la boca y sacrificá su culo de metrosesuá en bien del colectivo pero no hiso falta. El nota nos regaló un litro a cambio de aguantá sus comentario sarcástico y punto ¡un ange! Calmamo la sed con el ½ litro anterió, recogimo y nos pusimo pies en polvareda quedándono con las gana de cogé a un mapashito y clavetearlo (losijoputa).

La vuelta estaba siendo especialmente dura, sin nada en los estómagos y nuestros fluidos corporales evaporándose como en un alambique. La ascensión se acanallaba y colocar un paso detrás de otro se convertía en una ardua tarea que el calor complicaba hasta la extenuación, además la sal del sudor te quemaba los ojos impidiendo ver con claridad los accidentes del camino. Bushito a bushito habíamos consumido conservadoramente apenas ¼ de litro de la botella, lo cual no evitaba que tuviéramo las campanilla pegás con loctite a la garganta. De repente, tras un recodo, se nos presenta ante nuestros ojos "el río" el cual calculábamos a 12 Km. todavía del final. Y este, estimados amigos, es el escenario del penúltimo acto de nuestra particular "tragedia tartessa", en el que la justicia, la nobleza y todo lo puro que hay en este mundo resultó corrompido e impío para siempre a manos de un Judas, el traidor mas cochino y deleznable que la humanidad haya conocido.

-Illo, Momento para descansá y echá un "traguito"- comenta Eduardo –Negro pásame la botellita- Y yo voy y le tiendo la mano ofreciéndole ingenuamente nuestros 750 cm. cúbicos de esperanza líquida al mismísimo Caín, ese nota que agarra la botella y alza su codo posando el gollete en su labio inferió: un segundo, dos, tres,… infinito, mi mirada se detiene perpleja, hipnotizada en el vaivén ascendente y descendente de su pronunciada nuez, que actuaba como un pistón hidráulico bombeando hacía su estómago de jibia las últimas ilusiones que Mendo y yo albergábamos de salir con vida de ese infierno asfixiante y esmeralda ¡No dábamo crédito! El silencio fue quebrado por cientos de escalofriantes graznidos, el jolgorio de los zopilotes -¡¡¡Illo, illo, illo, illoooooo!!!- Me abalanzo felinamente sobre él y logro arrebatarle, no sin forcejear, de sus frías manos de demoniejo el preciado elemento, mientras él me miraba con los ojos inyectados en sangre, vengativo (jamás me convencerá de que no tuvo que ver con el incidente de la playa) y miserable enseñando los colmillos como un famélico Gollum de orejas puntiagudas que hubiera sido despojado de su anillo. El muy villano había dejado apenas un vaso de H2O que deberíamos repartir entre dos durante 12 Km. y yo no soy ningún camello, conozco alguno, pero yo no. ¿Un "traguito"? ¡Maldito seas! Por mi ese mal nacido puede arder en el infierno por toda la eternidad.

7 Kilómetro despué eramo un tren fantasma de tres vagone, una imitación cutre de "Santa Compaña" cuyo deambular espectral habría hecho huir despavorido a cualquier mortal temeroso de Dios. En primer lugar Mendo que, a primera vista, parecía el más entero de los tres tirando del carro como Raúl, ósea como el culo. Despué iba el "Judas" que iba rumiando su fechoría, me resisto a creé que sin remordimiento, cabizbajo, avergonzado por su indigno trueque con Satanás: su alma por un poco de saliva (el mu cabrón) saliva de la que yo había agotado mi última reserva tiempo ha, viéndome arrastrado varios metro por detrá dando boqueá, en pleno paroxismo de la sequedad, francamente perjudicado física y sobre todo emocionalmente: la traisión e una piera en las lenteja, la úrtima pipa ransia, er cate en religión que te ase repetí,… Amo, una patá en los mismos güevo. Tres zopilote volaban en sírculo relamiéndose, al meno nos quedaba un vaso de agua de última reserva.

De repente aconteció algo que, si bien se veía vení, nunca a quién le ocurrió: El Mendo, el triatleta de Triana (varga la redundandancía) un portento físico de la naturalesa digno de estudios de anatomía por las más prestigiosa universidade (Jarvar, Osfor, la UCA), que da dos cambayá, se para en seco y se desmorona como un castillo de tierra seca, como la Torre de Preferencia retumbando en el suelo ¡toma jamacuco! Los zopilote ya no eran tres, sino una jauría de carroñeros de mal agüero al acecho de cadáveres agonizantes con servilletas en el cuello y cubiertos en las mano. Contemplando al ídolo yaciente en su desmayo comprendí que mabía quedao sin mi medio vaso de agua y ante semejante panorama experimenté un extraño momento de locura solidaria que espero, por mi reputación, no se vuelva a repetí -anda dáselo ar chavá no se nos vaya a morí ensima- (toma cashetá sin mano al Iscariote).

5 Km despué llegamo, no se como, al puesto forestal como tres "Ecce Homo" esmallaos y con ansia de meté la cabesa aunque fuera en un "abrevadero de pato" (para alguno no sería la 1ª vez), con más mala cara que Shiquetete de after, en fin un cuadro, pero ¡vivos! en una odisea solo superada por Nando Parrado y Roberto Canesa cuando cruzaron los Ande tras aquel asidente de avión. Nosotro no nos comimo a nadie, aunque a mi no me faltaron gana de comerme con papa a alguno que otro, Los dos litro de agua que me bebí de un tragabushe pudieron resarcirme en parte del sufrimiento y el casado de frijole con arró y pescao me hizo reviví dentre los difunto, una vez resuelta la engollipaera. Los lupanare y la comodidad de Jacó se revelaban en nuestro horisonte sercano como un Xanadú, el descanso prometido del guerrero.

Y aquí termina la mayor aventura jamás contada de cómo flirteamo con la parca dejandola plantada una vez más en el altar compuesta y sin guadaña, y es que nojotro somo de profesión sortero, ademá de que "bisho malo nunca muere". ¡Pura vida!

FIN

November 30

El Misterio de la cucaracha y los piratilla del Índico

(Martes 6 de Octubre de 2005)

Llegamo el lune y aquí seguimo en la brecha

El misterio de la cucaracha (te lo juro q es verídico)

Misteriosas aparicione en Sandat Mas (Uluwatu). 1er día llego a la ducha después de un duro día (ver Uluwatus experiens), 8 de la tarde y una cucaracha muerta patarriba en frente del vate. La cojo con pape derculo y mucho asco y la tiro al cespe. 2do dia llego a la ducha 8 de la tarde y una cucaracha muerta patarriba en frente del vate, q raro, ¿será un deyavú? Me digo, po será otra cucaracha, casualidá. la cojo con mucho asco y pape der culo y pal cespe. 3er día pa la ducha a la 8 y voy pensando de coña ¿habrá otra cucaracha? ¡ondia! ¡hay otra! iguá, patitaarriba to muertesita, ¿será aquí donde las cucaracha vienen a morí en peregrinasión religiosa? ¿será un fantasma? ¿será q las cucaracha pasan por ahí, ven al Cresi en pelota y se mueren del susto? yo to rayao. el 4to día, llego sin queré mirá, no me lo diga... ¡otra! esto no pue se normá, ¡yo tengo mieo! y de allí nos fuimo rápido para no volvé, y es q hay misterio q e mejón no intenta resolvé.

Los piratilla del Índico

Que guapo lo del barco illo! 1 semana de isla en isla, de playa en playa toditas desierticas, lo pasamo de lujo. Barquito de 20 metro to equipao pa 15 persona, entre surfers y tripulación. Tol día surfeando, buceando por lo arresife, pescando... ni una piba, pero no se pue tener tó. Lo único es q la 1ª noche tuve un nuevo encuentro con la muerte, q me llegó en forma de infección estomacal. Despué de una mañana surfeando en la perfesta ola de Desert Point y de un asidente con cata de coral q me dejó tol cuellito contralturao pa tres día y una cicatrí en la espalda q ahora luzco orgulloso, aconteció q durante la sobremesa de una fantástica cenita a base de Nasi Goreng y Bintang (1), me empieso a encontrá malamente mientra la gente comienza a acostarse, Unos orutiyo rebeldes comienzan a burbujear en mi esófago, un sudó frío y de repente Zas! porpata pa la borda a llamá a Juan: Juaaaan! Juaaaan! así hasta 10 o 12 vece y claro, con tanto esfuerzo a partí d la 5ª o así voy y pierdo el control de todos mis esfínteres, como os lo cuento, a la ve q pateaba me cagaba ensima, y el vate era pa verlo, o pa no verlo porque ademá no había electrisidá y no había cadena, tenías q echá un cubito con aguita salá, y yo q no me tenía en pié novea la q lié. Teniai q ve la cara der grumetillo, q ademá era mudito el pobre, q limpió aquello al día siguiente, cuando salió de la faena se le escushaba una vó de urtratumba como hablando paentro, "megagontusmueltollllll!!!!" ¡¡Un milagro!! Pensé yo, se le ha quitao la mudez y ha aprendío españó de una vé, ¿Milagro o posesión inferná? Baish, Baish engendro!!, esorsisarlo ahí q toavía macuerdo de la cucarasha!!!.

Totá volvamo a la noche de autos, yo fatá, en medio del mar perdío en unas isla de nombre impronunciable, q eran to serva. y ahí q pensaba, yo no puedo está aquí, ¿y si me da un colapso totá? ¿Y si tengo malaria? ¿como me voy pa cádi? en una cajita de pino picha, no si ya lo desía mi pare,... ¿tú no te pueí de vacasione al Novo hijo mío? sus muerto, ¡q me mueroooo! ¡q me muerooo! capitán por favó ¡¡¡lleveme de vuerta!!! (to esto eran ensoñasione de la vigilia, delirios chungo vamo). ¡No pueo respirá! (literita baja ar fondo der camarote, noche tropicá, 2 de la mañana, una caló derr carajo) ¡¡Si no lo consigo aserme un funerá vikingo con mi tabla y seguí sin mi!! ¡Esta noche no se acaba nunca! ¡Ay, Ay! (y ya se escuchaba en er camarote, y eso q ninguno hablaba españó: ¡negro cállate ya! ¡déjano dormí! ejem, ¡negro cabrón! ejem, ¡negro sieso!) ¡¡oh no, mas posesione infernale!! ¡¡¡"Ogoh-Ogoh" (2) viene a por mí!!! Totá q en el colmo de la desesperación cojo al Cresi der cuello (q era el único q me hacia caso, pa eso e enfermero, el Edu dormío el mu cabrón!) y le digo con vó varonil y autoritaria tipo Dar Vade: ¡¡¡Sacarme de aquí, yaaa!!! Y en ese momento me desmayé. El Edu dise q mas bien era vó de ratoncito de Wal Disney, pero yo no lo recuerdo bien todavía tengo lagunas. Totá q 2 día en camita convalesiente bebiendo suero y con el cuello tieso como un faraón, ¡q arte de viaje polla! Ahora despué de la convalecencia ya no me quería bajá del barco, aunque al Edu lo veía yo un poco como apagado, pero se le pasó en cuanto volvió a Bali y vio a la shinita del massash, Mi marri yu, jiji, jaja.

Bueno ya os contare más cosita, un beso as tós

Sandokán de Cádi

(1) Nota culinaria: Nasi Goreng y Bintang ,Arró con pollo "salvaje" y birra. Plato típico indonesio. Yo en un mes no vi un puto pollo, pero vi mushos perro atropellao.

(2) Nota antropológica: Ogoh-Ogoh, Demonio populá indonesio, algo asín como la bruja Piti pero en shino, Q por sierto tenía to la cara el mudito mezclao con la cucaracha.

May 30

Y Kuta hizo Bum! (2 Octubre 2005)

El título de este email debía haber sido "Los piratas del Indico" Y habría tratado de lo de puta madre que lo habíamos pasado en nuestra semana embarcados por las preciosas y desiertas islas de Lombok y Sumbawa y sus bellas y perfectas olas, pero ya no tengo ganas de hablar de eso, porque resulta que a unos hijos de puta se les ocurrió que el sábado por la noche tenía que haber una masacre aquí.

Por suerte, nosotros estabamos pasando nuestra última noche en el barco anclados en una pacífica bahía en la vecina isla de Lembogan, estabamos terminando de dormirnos cuando en le tele salta la noticia, bombas!, empezamos a encender los móviles y todos teníamos mensajes y llamadas perdidas. Solo teníamos cobertura para mandar sms de tranquilidad pero nos quedamos muy nerviosos y muy rayados, 5 de los componentes de la expedición se habían marchado anticipadamente a Kuta que estaba a una hora de ferry y no teníamos noticias de ellos, después supimos que estaban bien. Además las cuatro bombas fueron colocadas en lugares típicos de Kuta. En Jimbaran en los mismos restaurantes donde habíamos estado cenando un marisco tremendo la semana anterior y habíamos reído mucho con los puertorriqueños y en Mata Hari Center, por donde habíamos paseado mil veces. Si no hubiéramos ido al boat trip era muy probable que hubiéramos estado allí un sábado por la noche.

Hoy por la mañana regresamos a Kuta y la ciudad tiene un ambiente totalmente diferente, no hay gente en la calle (se va todo dios) y la gente q queda esta como triste, totalmente lejos del bullicio de todos los días. Y es que d los apenas 50000 habitantes de Kuta el 90% vive del turismo y saben q van a pasarlo mal por lo menos 2 o 3 años. Hay bastante resignación y es fuerte pensar que aunque el atentado estaba dirigido a intereses occidentales, la mayor parte de las víctimas son trabajadores indonesios, yo no entiendo nada. Imagino q es una cuestión de envidia: los vecinos hindúes de Bali prosperan, mientras que los musulmanes de Java y Sumatra las pasan putas. Es la historia de siempre solo q esta vez me ha tocado mas cerca. Espero q esta gente tan maravillosa y que tan bien nos ha tratado se recupere pronto de este golpe, como de tantos.

Esperemos que el próximo email sea para contaros cosas más agradables aunque sospecho q este viaje ya no va a ser lo mismo. Por lo demás todo bien, un poco más quemados, más magullados y más curtidos, pero bien.

Un beso a todos

Uluwatus Experiens (18 Septiembre 2005)

Hola a todo mamone,

Bien, despué de 4 dia en Bali podemo hacé un corto balance, lo estamo pasando de lujo, der carajo es poco. Mucha juerga en Kuta donde hay de todo: el típico putaquerío local, muchos surferos y mogollón de pibita rubias de esa q le gustan ar Mendo q se llaman Karenes Susanes y Marijanes. Y mu bien la verdá, el Cresi es hasta enrollao y se está acoplando d PM al plan. Esto es precioso y nos estamo moviendo a saco con unas motillo q hemo alquilao, aquí es todo superbarato si regateas bien. Bueno, q guay. Otra cosa son las olas.

 

Las olas: son unas superhijasdeputa asesinas. Nos estamos quedando en Uluwatu el lunes fue el primer día de "surfin" Nos asomamo al arrecife y el edu dijo "so ssssta gorrrrdo!!!!! y yo pense po zi la verdá, bueno vamo pabajo a los warung (los shiringuito del acantilao) y dise el Calada: "yo no me meto" y yo pienso "jaar" y en eso q dise el joputa e inconsiente del Cresi "po yo malquilo un tablón y voy palagua" y yo pienso "tustaloco" y despué "este cabrón q no sabe cogé ola se va a meté y yo no? un carajo" totá q le digo al Edu yo voy palagua ayuda al Cresi a elegí tabla. Despué mentero q le dise er del warung: have yu sulf bifor? y le dise el Cresi: no, y le dise er del warung: po mi no lent sulfboald to yu, too dangelous, mait yu can dai" totá q yo mientra paentro y mencuentro a uno con la tabla partía y le digo "Mate, what have you got?" y me dise "7.3 feet" y yo pienso "mi tabla es un 6.6, iguá voy corto" corto? suputamadre pensaría despué.

"Venga tranquilo" se sale por "la cueva" una abertura de 6 metro de ancho en el acantilao que se peta con marea llena y estaba llena llenísima. Salgo y me lleva la corriente pa la derecha lejo del pico (eso no es malo, me ahorro tragarme la serie) q estaba muu grande 3 metro y más, mas q desde arriba claro pero sentraba bien, dabas la vuelta aunque con un correntón de cojone. Totá q empieso a coge shino q estaban en el pico uno, otro, una remada der carajo pero ningún pato aún y llego ar pico. "esto ta grande, mu grande" nostá de 3 metro, está de 4, esto nolohabiavisto yonmivida. su puta madre!!" y empieso a remá una ola gorda, el corasón a 1000 y escucho mainnnnn!!! un australiano de 1.90 rubio con melena entubao hasta el tolete, en el tubo cabía un traile y el labio gordo, mu gordo, de ahí dentro salía el sonido de un trueno Braaaaam!!!, y hago glup! le digo tuya! y le doy patrá y repito la misma operasión varias vece ma, tuya! ya en plan shulito pero pensando "menos mal, q sino me tengo que tirá" unas vece un rubio, otras vece un shino, pero siempre un nota haciendo los take off en el aire y despué entubaos con monstruos de 4 metro, eso si tos tatuaos, con unas cara de duro q no vea, supercurtidos parecía q estaba dentro de un vídeo de surfin de estos cañeros, y yo asustao me echo pabajo a buceá y veo, menosmá q el coral nosta mucerca 2, 3 metro de profundidá marea llena… esa sombra que e!! Sus muerto!!, y me imaginaba pa relajarme: "no pasa na, esto e como la playita, esa roca fea e la roca barco, esa otra larga el espigón, el templo del acantilao e el castillo de san Sebastián, uf! La sombra esa q se mueve e un charrán de piera amplificao por el agua" Cada ve mas tranquilo, claro q todavía no mabía cogío ningún sopón.

Derrepente una extraña calma y en el silencio se escucha un grito, outsideeee!!! y la hija de puta mas grande q he visto en mi vida, cerca de 5 metro de ola q se levanta a 50 metros del pico, un tsunami q nos va a cogé as tó en pelota en la línea mamaaaaaá!! tol mundo remando paentro rapidísimo con sus pintxos de 7.3. pies como hijos de puta algunos (los meno) pasando in extremis el labio, otros (los ma) siendo arrastraos hacia atrás y yo con mi 6.6. q me quedo retrasao cuando ya me doy cuenta de q no llego me santiguo y me como una sopa de 3 metro en to loarto, glup, paarriba, pabajo un meneillo palante, otro patrá, paresía la cansión del verano pero toavía con meno age, "pa donde toi nadando parriba o pabajo?" sargo aaaaahh!! Socorro!!!, menosmá q no venia otra, el corazón se me salía, y en ese momento despierto y me digo "tu ere jilipolla? aquí no voy a cogé ni una puta ola q carajo haces aquí me quiero ir, mevoy, pero comol?" La escena parecia sacá de los naufrago del Titani, to quisqui chapoteando.

Veo a un shino q se va pafuera (pafuera es la cueva de 6 mtro en la q hay q acertar, lo cual es mu difícil con ese correntón) digo me voy contigo quillo! y de repente er shino desaparece detrá de una sopa y yo,… no! me paso la cueva, otra ve patrá misma operación q al entrá pero ahora cansao y muerto de miedo con los músculo agarrotao, otra remada der carajo, empiezo a coge gente otra ve, veo a un brasileño con cara de mashote y le digo temblando, "is the cave the only way to get out" y me dise el nota "yes" y le digo " and what if I miss the cave?" y me dise con cara mu seria "man, don’t miss the cave!" y yo hago, (caquita) oh my god!!! y me dise (tradusío pa q sea mas faci) "tranquilo picha, rema pal pico lo mas q pueda, coge una ola y dirígete siempre a la derecha". "como? q me tengo q coge una ola? Tustaloco! me cago en la puta! mami sálvame!" y en ese momento otra vé "outsiiiide!!!" La segunda hijadeputa como la de ante, esta ve ni remo, solo rezo (y eso q soy "asnostico") y pooon! otros 5 metro de agua en to la cabeza, esto se pone crítico, calambre en el gemelo al carajo tabla, en ese momento to mi vida paso delante de mi a cámara lenta, como en Olive y Benji: los partío de shico en er patio de mi barrio; los borradorazo en el coco de Don Evaristo el de inglé; el primer amó… me ahogo? No, todavía sigo vivo, mas desahuciao que Ange Cristo pero vivo, por cuanto tiempo? . Veo a un australiano con cara de susto y le digo casi llorando, "hey dude, how to get out?" Y me dise acojonao como yo, "yes mate it doesn't look very good! just paddeling" y coge y se va pafuera, ya estaba a la derecha del tó así q digo "es el momento, me voy contigo picha" y se nos une otro rubiale q estaba ar liqui, empiezan a corré (shavale jovene) y yo tochopolvo me quedo atrá cogen una sopa y pafuera, aciertan en la cueva. yo no la cojo, espero otro sopón y pooooón glup susmuertostó, q no, q me la paso!! rema cabrón o te ahogas y entonce remé contra la corriente como en mi puta vida y … iiiín, llegué, no se como pero llegué, sano y salvo después de 1 hora y media sufriendo como nunca, sin magulladura pero muerto y con ganas de vomitá, subo parriba con las pierna temblando y lo q me faltaba… el cabrón del Creci y el Edu dándose un masaje con 4 shina en loarto (2 pa cada uno) y me disen con carita de gusto y la babilla corgando "Q negro, … ha cogio ola? Yo os mato cabrone!!!

Desde el acantilao era un espectáculo, gordo como nunca 4 y 5 metros pero de verdá, quedaban 12 tíos con tablas enormes "tíos con 2 cojone y mucho nivel" en el agua y poniéndose de tubos puhos. El que se pasaba la cueva iba contra el acantilao y el socorrista desde lo alto con un pito," piii, piii por ahí no!!!" y el de abajo decía "ya lo se cabrón pero ayúdame!!" Pero el otro no ayudaba, y es q la siguiente salida estaba a 3 km de olas gigantes y acantilado. El calada mientra pestiñeando con la shina del masaje "mi marri yu, q guapa ere shiquilla, jiji jaja etc." Y yo pensaba "no cogí ni una ola pero el espectáculo d dentro ha merecido la pena una vez q estoy bien, ahora si picha, una y no mas. - Shinita plis, uan masash,… doble porfavó"